22 Vueltas en una Cama Vacía I: Eros

Página oficial del escritor Alejandro Maldonado

Resumen

Eros es la primera novela de la saga 22 Vueltas en una Cama Vacía, que gira en torno a la vida del protagonista, un veterinario español que encuentra el cambio que necesita su vida en una oferta de trabajo en Las Vegas.

Allí busca la forma de encajar su peculiar perspectiva de la vida, caracterizada por un radical sentido de la justicia en favor de los animales y el sexo como vía de interacción social con los demás.

Eros narra la experiencia del protagonista allí, salpicada por el pasado y movida en todo momento por la integridad, al margen de las consecuencias que ello pueda tener.

La portada de esta obra ha sido creada a partir de fotografías del propio autor



Fragmento de la Obra

Extracto del Capítulo 9

Hay una extraña marca que queda en todo lo que se toca, a veces más psicológica que real. Un rastro leve, minúsculo a veces que sin embargo está. Lo descubrí ya desde pequeño, la idea del vaso de agua, ese que bebes hasta que parece no haber nada más, pero si lo sostienes todavía inclinado hacia abajo durante el tiempo suficiente puede que te caiga una gota en la cabeza. Ese rastro de agua que cuando lo consigues secar se convierte en un poso salino, la aglomeración de las impurezas de ese agua que quizá no arrastres del todo cuando lo trates de limpiar con un papel que a su vez dejará su rastro, invisible pero existente. Este mismo principio, esa marca perenne, esa especie de filosofía del rastro se extiende a todo tipo de ámbitos, desde el entrelazamiento cuántico de la Física Teórica hasta las pruebas circunstanciales que los forenses son capaces de hallar para vincular a sospechosos y víctimas.

Esa filosofía del resto es la tragedia inevitable que nace ya con el Segundo Principio de la Termodinámica, aquella magnitud de entropía que mide la irreversibilidad, cómo las cosas no pueden volver a ser lo que eran, cómo todo afecta, todo cambia, todo deja su marca ya de por vida, ya sea más grande o más pequeña, pero entraña un riesgo. Si encuentras las marcas apropiadas puedes reconstruir la vida de un objeto. Un objeto como la camisa que llevabas cuando provocaste que aquel recién conocido reventara su cuello y su coche contra el mismo árbol. Un objeto como el cierre de su cinturón de seguridad. Como el agua del lago que empapó tus zapatos. Como el asfalto que pisaste. Como los discos duros de los vídeos de seguridad del hotel. Cada cosa que haces es irreversible, en una medida, por un motivo. Todo suma y nada vuelve a su sitio. También en la gente se deja una marca, pero eso ya es otra historia. Lo que me interesa ahora mismo es que el material quirúrgico que podría tener que utilizar sobre Odín (no tanto aquella deidad nórdica omnisapiente a costa del ojo izquierdo y responsable de decidir la victoria y la muerte en las batallas, como el dóberman agonizante de cuarenta y dos kilos con torsión de estómago al que intento salvar la vida) no tenga más marca que la del proceso de fabricación y mantenga su condición de estéril cuando empiece a entrar en su cuerpo. Placas con luz estomacal dividida en dos.


Acerca de la Portada

La fotografía que compone la portada se realizó en el estudio doméstico de Alejandro Maldonado, preparando una sesión específica para esta portada con un fonendoscopio como único atrezo.

Motivación

La desnudez física presente en la portada juega un doble papel, por un lado la referencia evidente y directa al contenido sexual de la obra. Por otro, una referencia más metafórica a cómo se desvela el personaje en la novela, desnudándose incluso ante sí mismo de formas inesperadas. A esto se añade el elemento referencial de su oficio: el fonendoscopio. Estos elementos junto con la iluminación crean una imagen que alude también a lo siniestro del modo en que el protagonista se enfrenta a la vida y el pesimista modo que tiene de entender el mundo que le rodea. Pero este no es el único rol que juega la iluminación, sino que, al no ser puramente vertical, las sombras se proyectan hacia el lomo del libro en su edición en tapa blanda, reforzando la idea del adentrarse progresivo en el interior del personaje según avanza el libro.

Realización

Dado que el modelo y el fotógrafo son el mismo, el propio autor del libro, resultó imprescindible el uso de trípode y disparador remoto. Para la iluminación se utiliza una luz dura prácticamente cenital, ligeramente desviada para que la sombra no caiga verticalmente sino en diagonal. Esta luz dura que será la que proyecte las sombras es reforzada con una luz blanda de relleno bastante más alejada del modelo, lo que permite conservar las sombras al tiempo que se da más luminosidad a las áreas más oscuras.

FechaPunto fExposiciónISODistancia focal
12/08/2020f/4’51/200s50046mm
Datos técnicos de la fotografía